lunes, 31 de enero de 2011

Desperdicio


Por estos tiempos es común escuchar la palabra desperdicio por todas partes. En escuelas, oficinas gubernamentales, conferencias internacionales, hospitales, documentales cinematográficos, anuncios televisivos, alaridos de ambientalistas y discursos políticos, por decir algunos simplemente. Esto además de estar prácticamente sujetos a una exuberante cantidad de llamativas impresiones referentes a la preocupante y molesta cantidad de residuos que generamos.

Existen principalmente tres grupos humanos que se han involucrado en este movimiento de concientización.

¿Qué sería?


La gente no se da cuenta de lo estúpida que es cuando da por sentado su propia existencia; cuando confunde Astrología con Astronomía; cuando cree en el fraudulento horóscopo dictaminado por un joven que es empleado de una revista llena de rumores y filfa, pobre hombre que cuando por su cabeza se cruza la idea de enredar la vida de otro, escribe, para ganar el pan que tanto le toca; cuando cree que la homosexualidad no es natural; cuando no se cuestiona a sí misma, uno incapaz de burlarse de sí mismo, entonces la autocrítica confinada a los rincones más oscuros, desiste y pierde su valía. Pero eso sí, señala que la poesía es para maricas, mientras re-niega que la serenata sea una, su cara atestada de borrachera espera encontrar amor en la ventana. Pero la poesía no es para él, es para maricas. Como si algo de malo existiera en ello, y no en la ignorancia frente al repudiado homosexual.

Aquel, olvida facilmente


Desdichado sea aquel que se olvide de nuestras comunidades indígenas y que ignore que en nuestro país existen 62 lenguas oficiales en igualdad de condiciones con respecto al español. Es una tristeza que la mayoría de nosotros no hablemos ni siquiera una de ellas. Mientras, el gobierno vende por medio de la televisión la falsa idea y sentimiento de ser un mexicano con valores, orgulloso de ser trabajador, y de sus raíces, por medio de un malicioso juego de imágenes y palabras, excluye a quienes verdaderamente han estado aquí desde tiempos memorables y que son los únicos que verdaderamente pueden reclamar las tierras como suyas, como su legado. Y que ahora, por medio de la secretaría de educación pública, el gobierno parece olvidarse de la historia mexicana, eliminando la Conquista y la Colonia de los libros de historia.