martes, 1 de febrero de 2011

Sobre la incertidumbre



En días anteriores, me pregunté sobre los posibles pensamientos que pudiera tener una persona. Aunque no estoy interesado en las pesadillas y anhelos de cada individuo, me atrajo la inquietud de la gente frente al tema de la muerte y el deseo de evitar especular sobre ella. A diferencia de estas personas, considero que dejar de pensar en cualquier tema es precario y cobarde. Al cabo de una semana llegué a mis propias conclusiones, sin embargo no es de mi interés presentarlas aquí, sino más bien, tratar un tema que considero importante para analizar - que de una manera u otra está íntimamente relacionado con la muerte- y que espero, haga pensar a más de una persona. La Religión.

Traducido al español, el segundo capítulo (The God Hypothesis), del libro The God Delusion escrito por el etólogo inglés Richard Dawkins, comienza de la siguiente manera: “El Dios del Viejo Testamento; se puede argumentar, es el personaje más desagradable en toda ficción: celoso y orgulloso de serlo; cerrado de mente, injusto, severo y obsesionado con el control; vengativo, un limpiador étnico sediento de sangre, un misógino, homofóbico, racista, infanticida, genocida, filicida, productor de pestilencias, megalómano, sadomasoquista, caprichoso, y un matón malevolente.” Como alguien que fue criado de pequeño en la religión católica, obligado a leer fragmentos de la Biblia en un catecismo, coincido con la personalidad previamente descrita. Una de las cosas que nunca tuvo coherencia para mí, y que muchos años después, continúo preguntando a la gente religiosa ¿Cómo es que un Dios macabramente violento se convirtió en un ente dador de amor y comprensivo? Uno podría pensar que quizá en ese tiempo fue necesario para él, interceder con sangrientas masacres, para hacer notar al humano su gran poder y voluntad inquebrantable, al tiempo que predicaba su filosofía de vida para que el hombre pudiera entender los severos castigos que traería consigo el pecado.

Si fue necesaria su presencia en el mundo terrenal, es inevitable pensar que no todo se encontraba en perfectas condiciones, innegablemente serían peores condiciones que las actuales, ya que no ha sentido la necesidad de presentarse nuevamente, pero ¿Qué tan grave se puede considerar un problema mundial, que para solucionarlo sólo sean necesarias diez míseras leyes? Además ineficientes y patéticas. Si fueran eficaces no hubiera habido la necesidad de crear constituciones políticas. Para empezar, ¿Por qué diez mandamientos y no nueve u once, o más? George Carlin solía describir esto de la siguiente manera: “Aproximadamente cinco mil años atrás un montón de líderes religiosos e inteligentes políticos se juntaron para averiguar cómo podrían controlar a las personas, y mantenerlas en la línea. Sabían que básicamente la gente era estúpida y creerían todo lo que se les dijese, así que estos sujetos anunciaron que Dios, personalmente, le había encomendado a uno de ellos una lista de diez mandamientos que todos deberían obedecer. Aclamaban que todo había tenido lugar en la cima de una montaña, donde no había nadie alrededor. Pero ¿Por qué diez mandamientos? Porque diez suena importante; diez suena oficial. El número diez es la base del sistema decimal; es una década; es un número psicológicamente satisfactorio; los primeros diez; los diez más buscados; los diez mejor vestidos. Así que la decisión de diez mandamientos fue sólo una cuestión de mercadotecnia”.

Si hay algún tipo específico de personas en las que no confío, sin duda alguna, son los que se dedican a la maldita mercadotecnia. Dispuestos a cualquier tipo de fraude con tal de obtener ganancias. Sin embargo, un fanfarrón dedicado al fraude no puede compararse con la mentira de un clérigo.  Ambos venden ideas manipuladas, retorcidas y egocéntricas, basadas en un sólo objetivo: vender. Sin embargo el último pretende vender la llave de entrada a un lugar espiritual, que nunca se ha comprobado como existente. Básicamente la iglesia católica sólo permite que los restos de un individuo permanezcan en lugares que se consideran consagrados, es decir, en panteones o en urnas bajo el techo de una iglesia, que alcanzan costos mayores a diez mil pesos, y su durabilidad es de cuarenta años. Pero ¿Qué es exactamente un lugar consagrado por Dios? Quiero decir, teniendo en cuenta las creencias religiosas, en las cuales Dios creó el universo entero, ¿No sería todo igualmente sagrado? En lo personal me parece idiotez pura y siento pena por quienes creen en esas palabras. La religión no tiene competencias cuando se trata de mentir.

En notas previamente escritas he criticado brevemente la facilidad con la que la iglesia ha convencido a la gente de que existe un ser invisible viviendo en el cielo, que vigila todo lo que hacen las personas, cada minuto del día. Pero hablaré más tarde de ello. Aquí, quisiera regresar momentáneamente a la lista de los diez mandamientos. Con respecto a esto, a manera de burla, George Carlin decía “De no obedecer lo que dicta la lista, Dios tiene un lugar especial, lleno de fuego, humo, tortura y angustia, donde te mandará a vivir para sufrir, arder, gritar y llorar hasta el final de los tiempos. ¡Pero te ama!Además de reírme, simplemente no encuentro la coherencia en este tipo de aseveraciones religiosas. Por otro lado, en una ocasión escuché a una persona decir que la razón por la cual los mandamientos no tenían una gran complejidad era debido a que se ajustaban a las necesidades de aquella época. Bien, ¿Acaso las necesidades de aquellas personas, son iguales a las nuestras? Me refiero a que las cosas claramente han cambiado en los últimos cinco mil años, y me parece inaudito que un Dios benefactor de la humanidad no haya sentido la necesidad de arreglar los problemas, o siquiera actualizar tan importantes leyes. Adoptando la mentalidad de un religioso, supersticioso y creyente en fuerzas sobrenaturales, día con día veo como los planes de un ser perverso se llevan a cabo, con mayor frecuencia, creatividad y prisa. Hablo del temido Diablo. Y no los actos de un ser lleno de paz y amor, descrito como Dios. El demonio parece tener mejores ideas y artimañas que el Divino. Si eso es todo lo que puede hacer, no estoy impresionado. Desde mi punto de vista, la idea de una lucha entre fuerzas supernaturales, es completamente absurda y ridícula. Me parecen menos creíbles aun, las supuestas posesiones corporales y las revelaciones en privado. Simplemente existen personas que tienen severos problemas en la cabeza ¿Sabes?

¿Alguna vez pude hablar con Dios? No. En cada ocasión que lo intenté, el único imbécil que hablaba y respondía siempre, era yo, creyendo y queriendo que algo me calmara. Pero las personas religiosas jamás lo aceptarán porque carecen de la madurez y frialdad para admitir que se encuentran solos. Me es curiosa la idea de tomar por loco a un sujeto que escucha voces en su cabeza, pero llamar religioso a aquel sujeto que hable con Dios en silencio. Además ¿Qué beneficio le podría traer a una persona rezar? Después de todo, supuestamente existe un plan divino desde la aurora de los tiempos ¿No? Cada uno nace con una misión determinada, y todo lo que sucede en su vida, está previamente escrito. Durante millones de años, el plan pareció funcionar perfectamente, hasta que el humano entró en escena, necesitado y pretencioso. ¿No es ególatra pensar que Dios tendría que cambiar todo el plan, para satisfacer las necesidades de uno, cada vez que se reza? Y ¿Por qué nada de esto suena lógico?


Dejando de lado a Dios, por el momento, hablaré de las razones por las cuales la religión es un peligro. Como alguien que detesta la discriminación cuestiono severamente las incoherencias inmanentes en el pensamiento religioso y la credibilidad de sus criterios y medidas. La iglesia promueve la humildad, igualdad y la cohesión entre las personas de una sociedad, sin embargo ¿El pensamiento religioso hace lo mismo? No lo creo. Después de todo, socialmente está mal visto excluir y segregar a las personas por su raza y sus preferencias, pero cuando se trata de cuestiones religiosas, discriminar a las personas es totalmente permitido y bien visto. Los religiosos hacen todo por los que no han nacido, niegan fervientemente la idea del aborto, pero una vez que has nacido, estás por tu cuenta, nadie se interesa más por ti. Y tengo que comentar aquí, que el religioso discute y asegura que desde el momento de la fecundación, ya se ha formado un ser humano, por lo tanto el aborto, aún en fechas tan prematuras, es un atentado en contra de la vida misma. Estas personas nunca se han detenido a pensar que una semilla no es un árbol, ni siquiera en el proceso de germinación. Y después de todo, estos sujetos no parecen tener ningún problema con el exterminio de otras especies, causado por el humano, a diario. Pudiera pensar que suponen que el humano es mejor que cualquier animal, pero ¿En qué posible sentido somos mejores que los animales? Y este es un fuerte cuestionamiento, nada de bromas. En ningún momento se ve llegar a una criatura y partir en pedazos a toda su familia ¿O sí? Tampoco ocurren a menudo actos terroristas, o atropellamientos a la vida de un individuo sin justificación alguna. Hablando de la muerte, no puedo evitar pensar en lo sagrada que es la vida para un religioso ¿Quién dijo eso? ¿Dios? Si se piensa a fondo, la religión nunca ha tenido un gran problema con el asesinato, no, más personas han sido asesinadas en nombre de Dios que por cualquier otra razón, entonces uno comienza a preguntarse sobre la seriedad con que los religiosos tratan el quinto mandamiento. George Carlin decía “Aparentemente, para los religiosos, especialmente los realmente devotos, el asesinato, es negociable. Sólo depende de quién esté muriendo.” Tomando en cuenta que Dios ha sido la causa de tanta muerte en la historia de la humanidad, no logro comprender entonces porqué es sagrada para él, si la quita brutalmente y sin remordimiento alguno. Me parece un invento más del humano.     

En lo personal, tengo un gran problema cuando se trata de escuelas creacionistas, no son más que un esfuerzo para segregar y discriminar a personas que no comparten sus ideas. Una manera de aislar a sus estudiantes, creando recelo en ellos ante lo desconocido. Sin embargo no nace de ahí el conflicto que tengo con estas instituciones. Sino más bien, de experiencias directas. Como habrán visto, no me siento atraído hacia la versión que me dieron sobre la religión y Dios cuando asistí a una de estas escuelas, ni tampoco me siento como supuestamente debería con respecto a Dios, y jamás acaté el relato que me impusieron. Verán, mi mente trabaja de manera diferente, aunque a muchos les suene rara la palabra, por lo general tiendo a pensar. Me gusta formar mis propias opiniones, no simplemente hago lo que se me dice. De aquí surge totalmente un nuevo conflicto. Estas escuelas supuestamente promueven mentes abiertas en sus estudiantes, pero lo que en realidad hacen, es inclinar a los jóvenes a refutar evidencia científica, pues sus creencias religiosas son opuestas. Pero ¿Qué tiene la religión a su favor? Nada. Simplemente es una explicación alterna a los misterios que la ciencia aún no ha podido resolver. En la actualidad lo que preocupa a los teólogos es que los misterios disminuyen conforme la ciencia avanza, amenazando la existencia y revelando el escondite de Dios.  Ahora, cuando se trata de explicar nuestro lugar en el cosmos, Richard Dawkins pregunta “¿Cuál conocimiento experto pueden traer los teólogos a las profundas preguntas cosmológicas que los científicos no puedan? ¿Por qué son los científicos tan pusilánimemente respetuosos ante las ambiciones de los teólogos, sobre asuntos en los cuales los teólogos no están mejor calificados que los científicos para responder?”

En 1999 el telescopio espacial Hubble estimó que en el universo podrían existir 125 mil millones de galaxias. Recientemente con una nueva cámara HST se observaron 3,000 galaxias visibles, lo cual es el doble de lo previamente observado por una cámara antigua. Se enfatiza la palabra ‘visibles’ pues utilizando cámaras infrarrojas, cámaras de rayos X y otros tipos de telescopios, pudieran detectarse muchas otras galaxias que no son detectadas por el Hubble. Así que saquen sus cuentas sobre el número total posible. Y únicamente en nuestra galaxia, el número estimado de estrellas tiene un aproximado a cien mil millones (100,000,000,000). Si se realiza el cálculo con los datos más conservadores, se obtiene un total  25,000,000,000,000,000,000,000 de estrellas. No creo que muchos hayan visto una cifra tan grande en su vida. Tomando en cuenta que la probabilidad de que una estrella sea el centro de todo un sistema solar, es alta, me hace pensar en que posiblemente no seamos la única civilización que habita en un planeta. Tampoco estoy aseverándolo. Aún más interesante es la imagen capturada por el satélite WMAP de la Nasa en 2003, en la que se muestra la parte más lejana del universo, vista desde la Tierra. Fueron necesarios 14,000,000,000 de años para que la luz de aquella parte del universo llegara a nuestro planeta. Tomando en cuenta que la velocidad de la luz tiene un valor aproximado a 300,000 km/s se puede estimar la distancia total de recorrido. Claramente el universo es un lugar extravagantemente grande.

Recientemente en una entrevista realizada por Diane Sawyer, Stephen Hawking dijo "Creo en la creativa majestuosidad de las leyes de la física, no en un Dios personal para los humanos" Seguido de " Cuando ves el vasto tamaño del universo, y lo insignificante y accidental que es la vida humana en él, es prácticamente inverosímil" A esto, la periodista contestó "No parece provocarle tristeza saber que somos realmente tan insignificantes en el universo" Al final, Hawking contestó "Existe una diferencia fundamental entre la religión - la cual está basada en autoridad - y la ciencia, que está basada en la observación y la razón. La ciencia ganará, porque sirve de verdad" Un tanto humorística sería la pregunta siguiente: ¿Qué nos hace pensar que Dios estaría a la vuelta de la esquina vigilando, teniendo un lugar tan grande en el cual estar? Quiero decir, yo en su lugar me aburriría tremendamente teniendo que prestarle atención a gente tan falsa, cuando podría estar observando los sobrantes  de una supernova llamada Tycho en la constelación de Casiopea, por decir algo.

No puedo evitar pensar en la respuesta que causará este empobrecido comentario. No será uno, ni dos, ni tres, sino más los que reaccionen de la misma manera y argumenten sobre las atribuciones normalmente adscritas a Dios, es decir: Omnipotencia, sabiduría infinita (omnisciencia), creatividad para diseñar; por no decir nada sobre tales atributos humanos como escuchar plegarias, perdonar pecados y leer los pensamientos más íntimos. Richard Dawkins escribió “A los lógicos no se les ha escapado notar que la sabiduría infinita y la omnipotencia son mutuamente incompatibles. Si Dios posee una sabiduría infinita, él ya debe saber que va a intervenir para cambiar el curso de la historia usando su omnipotencia. Lo que eso significa es que él no puede cambiar de idea sobre su intervención, lo que a su vez significa que no es omnipotente.” Karen Owens ha capturado esta paradoja en otra igualmente llamativa: “¿Puede el Dios de sabiduría infinita, que conoce el futuro, hallar la omnipotencia para cambiar sus futuras  ideas?” Regresando a las atribuciones que se le otorgan a Dios, me gustaría saber de dónde se obtuvo esa información fidedigna, ¿Quién lo asegura? Y ¿Cómo? Después de todo las escrituras están plagadas de contradicciones, por lo que estudiosos de la Biblia no consideran al Nuevo Testamento (y obviamente tampoco al Viejo Testamento) como un registro confiable de lo que realmente sucedió en la historia. “La Biblia no debe considerarse como una prueba para cualquier tipo de deidad (Richard Dawkins, 2008).”

Por otro lado, ¿Por qué habría de creer la palabra de un clérigo? A mi parecer y al de muchos otros, el líder de la iglesia católica no es más que un enemigo de los niños cuyos cuerpos son violados, y cuyas mentes son carcomidas e infectadas por un sentimiento de culpa. Claramente, la iglesia está más preocupada por conservar el prestigio de unos cuantos que salvar a estos pequeños de los brazos de violadores. “Enemigos de la verdad, dispuestos a mentir a la cara de las personas, argumentando falsedad en la protección que brindan los condones contra el sida, o siquiera el embarazo. Condenando a la gente más pobre del mundo a tener extensas familias, que no pueden alimentar, atándolas a una pobreza interminable. Enseñando a las personas que todos somos monstruos desde el mismísimo momento de nacer, a menos de que sea redimido por Jesús. Que todos nacemos en pecado, lo que significa que desde el momento de nacer, todos estamos corrompidos y condenados. Que argumento más repugnante, depravado e inhumano en el cual basar tu vida (Richard Dawkins, 2010).” Si están dispuestos a mentir sobre casi cualquier cosa, ¿Qué les impediría mentir sobre algo que no se ha podido comprobar?         

Ahora bien, existe otro argumento del cual quisiera hablar. Pareciese ser la evidencia más creíble, para algunos. El testimonio personal, o experiencia individual. Visiones o conversaciones. La última siendo la más aclamada. A manera de pregunta personal: ¿Qué tan seguro estás de haber escuchado la voz de Dios? O tal vez de Jesús, quizá de la Virgen. Innumerables son las personas que alegan este tipo de cosas. Peter Sutcliffe, aseguraba que escuchaba la voz de Jesús diciéndole que matara mujeres. George W. Bush dijo que Dios fue quién le dijo que invadiera Irak. Otras personas han asegurado que son alguien más, como Napoleón o Charlie Chaplin. Pero ciertamente son pocos los que creemos esto, incluyendo a gente religiosa, y quizá hasta nos reímos de tales aseveraciones, pues no tomamos demasiado en serio estas ‘revelaciones’. Lo único que marca una diferencia real, entre las experiencias religiosas y las previamente mencionadas, es el número de personas que lo aseguran. Sam Harris escribió: “Tenemos nombres para personas que tienen muchas creencias, para las cuales no hay una explicación racional. Cuando sus creencias son extremadamente comunes, se les llama religiosos; de otro modo, serían llamados ‘psicóticos’ o ‘desquiciados’. Claramente hay salud en los números. Pero, es meramente un accidente de la historia que se considere normal en nuestras sociedades, creer que el creador del universo pueda oír sus pensamientos, aun cuando es un síntoma de problemas mentales, el creer que él se está comunicando contigo por medio del goteo de la lluvia en tu ventana. Así que, mientras las personas religiosas -por lo general- no están locas, sin duda alguna, sus creencias sí lo son (Richard Dawkins, 2008).” La realidad es que la mente humana es extremadamente susceptible a alucinaciones.

Respecto a mi punto de vista, no puedo decir que basta con esto para dejar claro lo que pretendo decir, así que agregaré un argumento más que ayudará a clarificar un poco más las cosas. ¿Por qué cuando Dios revela algo, siempre tiene que ser de aspecto moral o ético? Y no algo con mayor trascendencia o grado de dificultad. Por decir, existe una gran cantidad de misterios, mucho más interesantes que la importancia de ser ‘buenos’. A nadie parece importarle esto o simplemente Dios no les ha revelado ese tipo de misterios, pues tiene una mayor importancia la cohesión social, que sé yo, pueden excusarse bajo cualquier pretexto. Usaré un fragmento del último libro de Richard Dawkins (The Greatest Show On Earth) para ilustrar lo que quiero decir. "En matemáticas, una conjetura es una proposición que parece real pero que nunca ha sido probada. Sólo hasta después de ser comprobada será promovida a Teorema, no antes. Un caso sería la Conjetura de Goldbach, la cual establece que cualquier integral puede ser expresada como la suma de dos números primos. Los matemáticos han fallado en desaprobarlo hasta ahora, experimentándolo en números que ascienden a cifras tan grandes que superan por mucho los millones. El último Teorema de Fermat, como la Conjetura de Goldbach, es una proposición de números, la cual fue comprobada hasta 1995."

Carl Sagan hizo un uso sarcástico de la Conjetura de Goldbach y del último Teorema de Fermat, en su respuesta a personas que aseguraban haber sido secuestrados por alienígenas. "Ocasionalmente recibo alguna carta de alguien que está en ‘contacto’ con extraterrestres. Generalmente soy invitado a ‘preguntarles lo que sea’. Así que a lo largo de los años he preparado una lista de preguntas. Recuerden que los extraterrestres tendrían que ser muy avanzados, para llegar a nuestro planeta. Entonces hago preguntas como ‘Por favor proporcione una pequeña prueba del último Teorema de Fermat’. O de la Conjetura de Goldbach…Nunca obtengo una respuesta. Por otro lado, si pregunto algo como ‘¿Deberíamos ser buenos?’ Casi siempre obtengo una respuesta. En algo ambiguo, especialmente involucrado con juicios morales, estos alienígenas son extremadamente felices al responder. Pero en algo específico, donde hay una probabilidad de averiguar si realmente conocen algo más allá comparado al conocimiento general de la mayoría de los humanos, sólo hay silencio."

Desconozco si Carl Sagan alguna vez realizó las mismas preguntas a un religioso, pero a mi parecer, sería totalmente valido realizarlas, pues en el fondo, Dios y los extraterrestres son lo mismo, nada más que incertidumbres.

Lo que en realidad sucede es que a las personas les gusta ser evaluadas, necesitan un continuo alivio de saber que ‘lo están haciendo bien’. Así que hablan con Dios, y si nada malo ocurre, obtienen un gran consuelo. Si algo malo sucede, lo catalogan como una lección o una prueba. Considero que es una necesidad psicológica de sustituir a los padres. En cuanto a los niños, Dios, más que otra cosa, representa una autoridad en la cual las decisiones y enseñanzas de los padres adquieren valía. Necesitan que se les diga que hacer, no generan nunca un criterio propio, en el aspecto de lo que es correcto e incorrecto. Un pensamiento que los orilla a esperar una recompensa, toda su vida. Atados a un juicio moral del que ignoran su origen. Que aseguran que de no tener religión una persona no puede tener valores morales. Me desagrada enormemente la idea de ser bueno por el simple hecho de ser vigilado. Me hace pensar que para esta gente el bien es simplemente una manera de llegar a salvo a las puertas del cielo y jamás consideran la filosofía que rodea a esta palabra. Ser buenos sólo para recibir un premio. Gente que elabora un juicio previo a conocer a una persona, por el simple hecho de que un líder de su religión manifieste un montón de sinsentidos en su contra, basados en mentiras y argumentos racistas. Mentalidad tan inmadura e infantil que hacia preguntar a Douglas Adams “¿No es suficiente ver lo hermoso que es un jardín, sin tener que creer que hay hadas también?” Creencias que distraen la atención del lugar más sublime, maravilloso, espléndido e imponente en el que se puede estar. Haciendo pensar que lo mejor está por venir, que pensamiento más patético y deprimente. No me sorprendería si esa mentalidad fuera la causa de la miseria en la que está inmersa más de la mitad la especie humana. Y que bajo ese argumento de belleza en el mundo natural, alegan un diseño superior, pero para mantener la coherencia y el sentido de sus palabras, tendrían que pensar que todo es bello, pero no es así. Muchos repugnan la belleza de un insecto, o la elegancia de un murciélago. Sólo por mencionar un par de incoherencias.

Quisiera terminar haciendo una recomendación, a nombre de otra persona y dos cuestionamientos.   “Para todos aquellos que consultan la Biblia para obtener lecciones morales y adquirir cualidades literarias, podría sugerirles un par de historias. Es posible que les guste leer a los Tres Cerditos, esa es buena. Tiene un buen final feliz, estoy seguro que les encantará. Luego está la Caperucita Roja, aunque tiene la parte no censurada, donde el Lobo Feroz en realidad se come a la abuela. Y finalmente, he extraído mucho bienestar moral de Humpty Dumpty. ¿Cuál es la parte que más me gusta? “Ni los caballos del rey, ni los hombres del rey pudieron rearmar a Humpty Dumpty” Eso es porque no hay Humpty Dumpty, y no hay Dios. Ninguno, nunca hubo uno (George Carlin, 1999).” Por mi parte tengo que preguntar ¿Realmente, qué diferencia existe entre Dios y un amigo imaginario? En una ocasión un amigo de la universidad me recitó un frase, de la cual desconozco su origen pero dice así “Cuando descubras por qué no crees en el Dios de los demás, entenderás por qué no creo en el tuyo” Y desde entonces se ha convertido en una de las grandes filosofías de mi vida. Y si lo piensas “Todos somos ateos en cuanto a la mayoría de los Dioses en que la humanidad alguna vez ha creido. Algunos de nosotros sólo descreemos en un Dios más (Richard Dawkins, 2008)”.

- Escrito por J. F. G. M. 

Nota: Para todos aquellos que puedan sentirse ofendidos, les diría: Si tuviera que escribir para complacer (de manera obligatoria) a un público determinado, no lo haría, simplemente recomendaría libros. Entiendo que este espacio no es suficiente para hablar de un tema tan complejo, por lo tanto recomendaré algunos textos a todos aquel que quiera profundizar en este tema.

  • The God Delusion por Richard Dawkins
  • God Is Not Great: How Religion Poisons Everything por Christopher Hitchens
  • La Biblia
  • Un texto filosófico disponible en: http://www.thrivenotes.com/lets-help-germinate-this-seed/


    Existen muchos otros libros, sin embargo estos tres me parecen excelentes para empezar en el tema.
    • Videos - 

http://www.youtube.com/watch?v=xrCHNsBSkek

http://www.youtube.com/watch?v=oOsOb0QRaQs

http://www.youtube.com/watch?v=LNSe4Ff57n4&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=U8GFQRAlDmE&feature=related