lunes, 5 de diciembre de 2011

Siempre la misma discusión con un familiar

-->
Siempre la misma discusión con un familiar, con respecto al ámbito político, y desgraciadamente no puede ser una conversación, porque a decir verdad sus puntos en defensa del voto ciudadano me desesperan. Realmente detesto las conversaciones en la mesa sobre la política ¿Realmente les importa? Me pregunto yo. Todo lo que hacen es defender a sujetos que no conocen, y que le aseguro, ni siquiera se han detenido a evaluar sus propuestas por completo, y mucho menos, su carrera política. Me viene a la mente, la religión, ya sabe, uno nunca se cansa de obviar las incoherencias de los creyentes, en este caso, la lectura de la biblia, no puedo hablar de otras escrituras sagradas porque no he realizado una observación suficientemente detallada como para establecer un punto de crítica, pero parecen no ser la excepción, al menos no cuando no existe fanatismo.