martes, 17 de enero de 2012

Colapso y combinación de sueños


Fuimos de vacaciones familiares, que por circunstancias personales, no las disfruto tanto como en el pasado. Nos hospedábamos en un hotel con grandes ventanales, cada ventanal era en sí mismo, un cuarto. El nuestro daba hacia el centro del hotel, aunque desde una delgada terraza se lograba ver el mar a nuestro lado derecho. Allí en el centro se daba lugar a una gran celebración, de estilo brasileño.